Divina Misericordia
Esta es la historia de cómo el Señor tuvo misericordia de mí y como me acercó hacia Él.
Yo siempre asistía a misa regularmente los domingos todos los domingos nunca faltaba a misa, de por sí la iglesia me queda cerca, habría sido mucho si no fuera a misa, sin embargo, siempre asistía a misa como si estuviera en cualquier otro lado nunca le daba la importancia que tenía solamente iba por costumbre, por sentir que estaba haciendo algo bien simplemente para decir ya cumplí.
Entonces cómo fue esa parte donde Dios me da la gracia de entender un poco más, de acercarme un poco más a Él.
Bueno por lo regular yo siempre he sido una persona muy estudiosa siempre me ha gustado estudiar de cualquier cosa, estudiar de autos, estudiar de en programación, estudiar como trabajar en algo, como construir alguna cosa, pero claro nunca he sido tan bueno para las cosas más materiales, siempre he sido bueno más para usar la mente y trabajar en resolver problemas, pero aquí el Señor a pesar de todas las gracias que me daba y que me sigue dando, yo no lo reconocía.
Siempre pensaba que todo era por mis desveladas, mi esfuerzo, el trabajo que hacía, pero no entendía que nada de eso era, así es, todo era gracia de mi Señor.
Entonces ocurrió que un día que yo asistí a misa por la gracia de Dios una persona pasó a leer, esta persona tal vez no sabía leer muy bien, el libro que leyó tampoco estaba tan claro, tan específico. Entonces pasaron a leer no se entendía mucho, pasó el padre a ser la lectura del evangelio y yo no entendí nada por lo regular siempre escuchaba y escuchaba nunca entendía, pero en esta ocasión puse más atención y no entendí qué era lo que estaba diciendo entonces me dije a mí mismo: “esto no puede ser así” de seguro lo leyeron mal, de seguro no saben algunas cosas, de seguro el libro no estaba bien, algo, algo tenía esa lectura entonces pensé:
Si he estudiado de tantas cosas, libros y libros y libros para muchas áreas, que, para estar bien en tu persona, para estar bien en las cosas trabajo, como tener éxito, en si para todo lo que se ocupa en general, pero dije nunca he revisado nada para estar bien con Dios, no es posible que esa lectura venga de esa manera entonces.
Llegué a mi casa, ahí tenía mi biblia, y me dije: voy a buscar la lectura que acaba de leer el padre, voy a buscar las lecturas que hubo en la misa porque no pueden ser así y comencé a leer, y una vez que leí quedé tan impresionado por las cosas que venían. Cómo es posible que me haya perdido esto, cómo es posible que nunca haya prestado atención y cómo es posible que siempre escuchaba y en esta ocasión no se entendió nada o al menos yo no entendí nada, entonces cuando leo esta parte esas lecturas veo la diferencia y digo siempre he estudiado de todo, ¿por qué no estudiar la biblia?, ¿por qué no leerla?.
Y fue entonces cuando me dediqué a empezar a leer la biblia, me di un tiempo para empezar a trabajar, ver cómo empezar porque obviamente no es un libro tan pequeño es un libro bastante grande, bueno es un conjunto de libros claro no, pero técnicamente hablando es un libro muy grande entonces dije, ¿qué voy a hacer? ¿dónde podría comenzar la lectura?
Entonces dije: bueno voy a comenzar por lo más reciente por el nuevo testamento, porque tal vez pensaba que no iba a entender nada en el antiguo testamento; así lo leí entonces, empecé con el nuevo testamento, iba avanzando, entendiendo más cosas, viendo cómo y estudiaba cada característica que había ahí, cada cosa que leía prestaba atención y decía ah es por eso, ah así es como funciona, entonces aún a pesar de este esfuerzo todavía estaba muy alejado de Dios.
¿por qué? vamos a seguir, yo tenía toda mi confianza en el mundo, decía para mí: tengo que estudiar, tengo que buscar un buen trabajo, tengo que ver cómo ganar más, el único pensamiento que tenía siempre era sobre cómo hacer más dinero.
Entonces sucedió que empecé a estudiar matemáticas para qué según yo pudiera resolver problemas y si lograba resolver un problema más o menos considerable bueno podría obtener un buen trabajo, tenía también la idea de aprender inglés ¿para qué? posiblemente para irme a Estados Unidos como el sueño americano de todos vivir allá ganar mucho dinero, llevar una vida tranquila a menos eso era lo que yo pensaba.
Empecé a trabajar, me acostaba muy tarde estábamos hablando de las 4:00 de la mañana 4:30 siempre buscando la solución a los problemas, estudiando cómo resolver algo grande, algo que fuera impresionante, llámese en seguridad informática, matemáticas, siempre pensando en eso, todo el transporte lo usaba para seguir estudiando y en ese entonces aún seguía leyendo la biblia pero no leía mucho una página, a veces dos, pero continuaba no la deje a un lado, pero mi esfuerzo por aprender matemáticas y aprender seguridad informática en los mayores, los esfuerzos parecían interminables.
Y un día cuando ya era tarde, yo dentro de mí pensé y dije: “ya me debería de ir a dormir” pero no hice caso seguía trabajando, seguía estudiando, y esa voz dentro de mí me dijo de nuevo, sí, ve a dormir, no tienes nada que hacer ya, duerme y yo no hacía caso, seguía trabajando y estudiando. Entonces fue cuando de repente me llegó ese pensamiento, el pensamiento que aún tengo muy claro, pones tu confianza en esa computadora a ver si tu computadora te salva de esto.
Ese fue el pensamiento que tuve, no entendí, no preste más atención, simplemente seguí, después de tanto cansancio fui a acostarme para lo cual no pude dormir, dormí un pequeño lapso de tiempo y después empecé a sentir lo peor que he sentido en toda mi vida, de verdad, lo peor que he sentido, la sensación del demonio cerca. Eso fue lo que sentí cerca de mí y yo dentro de mi mente decía: “sé que está ahí, sé que está ahí” entonces me puse a rezar, dije bueno si estoy así me voy a poner a rezar y comencé a rezar el Padre Nuestro, el Ave María, el Gloria y a rezar y a rezar y a rezar y esa sensación del demonio cerca, esa presencia no desaparecía. Entonces a pesar de todo mi esfuerzo y de mis oraciones seguía sintiendo lo mismo, esa separación ese alejamiento de Dios, esa maldad ahí esperando nada más, esperándome nada más, sentí que si me moría en ese momento ya estaría condenado.
Después de mucho rato, gracias a Dios dejé de sentir toda esa sensación y desperté, estaba aliviado de ya no tener esa sensación, sin embargo, físicamente mi cuerpo tenía algo diferente sentí un dolor en el estómago, pero nada del otro mundo, como ya era casi hora de prepararme para ir a trabajar, me arreglé y salí, recuerdo muy bien que ese día era la fiesta de fin de año, llegue normal al trabajo y al cabo de unas horas el dolor de nuevo apareció y se incrementó, fui al baño y vomité, me sentía muy mal así que pedí permiso y regrese a mi casa. Y venía tan mal, pero tan mal que la verdad que me baje en san bartolo y tome un taxi porque ya no aguantaba.
Cuando llegué dije voy a ir al doctor porque así no puedo seguir, fui al doctor y el doctor me mandó lo normal, medicina inyecciones me estuve tomando las pastillas, poniendo las inyecciones y no mejoraba nada, todo iba en aumento, 3 días al menos sin mejora y con los padecimientos.
Ya estaba muy desesperado, dije bueno qué voy a hacer, fuimos de nuevo a otro doctor, el doctor propone hacer estudios, me hacen estudios y me dice es tu apéndice hay que sacártelo entonces para esto Gracias a Dios en el trabajo teníamos seguro de gastos médicos mayores, para lo cual dije bueno, si tengo el seguro de gastos médicos mayores y me piensan operar mejor voy a que me operen en otro lado, al menos fue la primera idea que tuve, el doctor me dijo sí está bien, puedes irte, ve opérate pero diles que saquen el apéndice, ahí está en el estudio.
Bueno yo llegué al hospital y físicamente me veía bien, no tenía ninguna herida no tenía nada visual que mostrara mi condición, pero por dentro estaba muy mal, yo no sabía qué tanto simplemente me sentía cansado, decía Dios mío pues que se haga lo que tú quieras.
Me pasaron a urgencias y entonces el doctor sale y le dice a mi esposa Daniel viene muy mal (yo no escuché nada, eso me lo platicaron después), pero eso fue lo que le dijeron Daniel viene muy mal sus riñones ya no funcionan y pues vamos a ver qué se puede hacer.
En el hospital ya empezaron los tratamientos, más estudios, estudios, y estudios, antibióticos, tratamientos así estuvo toda la semana, al final de la semana ya empezaba a recuperarme bendito sea Dios y el doctor fue y nos dijo bueno ya vas mejorando yo creo que ya te puedes ir a tu casa.
Entonces le pregunto yo qué pasó doctor qué tengo o qué tenía y me dice bueno hicimos los estudios, pero no salió nada, no tienes nada, yo pienso que fue salmonela dijo, pero no salió nada en los estudios.
Y entonces yo dije bueno sólo Dios sabe por qué hace las cosas, fue un tiempo difícil por qué porque también tenía mi hijo pequeño y como nadie sabía que tenía o si era algo contagioso (pusieron un letrero en la puerta de hazardous ósea peligroso), aunque era un hospital privado no dejaban pasar a mi hijo lo que indica que no lo había podido ver en esos días.
Entonces de ahí es cuando me empecé a recuperar y dije así: mi Señor me dio otra oportunidad, tuvo misericordia de mí, me dio otra oportunidad para cambiar de vida, para buscarlo para conocerlo y a partir de ahí fue que dejé todo eso, toda mi búsqueda todo ese estudio lo dejé y lo cambié por otra cosa, por conocer su palabra.
Dije Señor tú me dejaste vivir, no quiero morirme sin haber leído la biblia antes, si me das chance es lo que voy a hacer, quiero conocer tu palabra y empecé a leer a leer a leer hasta terminar todo lo que no había terminado, porque como mencione antes ya estaba leyendo, pero no con ese esfuerzo y con ese propósito y fue entonces que comencé a leer, a leer, a leer, y a leer hasta que la termine todo, primero el nuevo testamento y después el antiguo testamento.
Y así fue como empecé a darme cuenta de todo el mal que había hecho, de todo el mal que seguía haciendo (y de las cosas que aun sigo luchando por no hacer), porque a veces uno nunca pone atención o lo deja pasar o piensa mañana voy a corregir las cosas, pero yo puedo asegurar que mi Señor me salvó, que mi Señor me dio otra oportunidad para vivir, y que tenía que ser diferente no podía seguir igual, no podía ser el seguir siendo el mismo Daniel que antes, pero yo no puedo cambiar, por qué cómo voy a cambiar si toda mi vida estuve y estoy en el mal, en el lado de la perdición, ¿cómo voy a cambiar? yo necesito de alguien que me ayude, que me dé la mano para sacarme de donde estoy, uno solo no puede salir del lodo, si alguien lo ayuda podrá hacerlo entonces.
Y eso fue lo que le pedí a mi Señor, que me ayudará, que me ayudará para cambiar, que me ayudará para ver las cosas diferentes, que me ayudará para no seguir siendo la misma basura de siempre.
Y él me ha ayudado, me sigue ayudando y yo sigo muy mal, sigo muy mal ¿por qué? porque una de las cosas es: cuando tú no conoces nada sobre Dios, no sabes hacia dónde debes de ir y hacia dónde no, pero una vez que conoces sobre Dios tienes mayor responsabilidad en hacer lo que Dios te pide, por amor y en la mayoría de los casos, no lo hago por amor o ni siquiera lo hago.
Es ahí donde existe esa batalla de siempre, esa batalla donde el Señor nos ayuda, siempre y cuando pidamos lo que corresponde a su voluntad, muchas veces pedimos solo cosas terrenales o cosas que no son para nuestro bien, por eso muchas veces pareciera que no nos escucha, pero debemos recordar la escritura, al que pide se le dará y eso es, esa es la gran parte de la historia de donde mi Señor me concedió y tuvo misericordia de mí, tuvo piedad de mí, así fue como pude conocer que no soy digno de nada con Él, pero Él tiene misericordia de mí y siempre me ayuda y siempre me ha ayudado durante toda mi vida, aunque yo nunca veía todo lo que Él hacía por mí, aunque yo nunca me daba cuenta y aunque yo nunca quería saber nada de Él.
Y hasta aquí es una de las grandes cosas que pasaron, pero podría mencionar varios ejemplos cuando uno es joven piensa que uno tiene todo el derecho de hacer lo que uno quiere, que uno tiene la vida comprada que uno puede hacer y deshacer, pero no es así y el Señor tuvo mucha paciencia conmigo por qué fácilmente pudo haberme desechado, sin nada, sin más simplemente se olvidaba de mí y eso era todo y es cuando veo y digo: ¿qué tenía yo en mi cabeza? ¿por qué hacía todo eso? no entendía yo nada.
Podría decir muchas cosas sobre cómo he visto que mi vida ha cambiado, pero sólo dejaré algunas, para que cada persona puede entender el motivo y la forma en la que Dios nos va guiando hacia Él.
Siempre fui muy rebelde, ¿por qué?, bueno por muchas circunstancias desde pequeño lo era y el Señor siempre estuvo ahí esperando que yo cambiara. Siempre me la pasaba criticando a la iglesia, ahora reflexionando pudo ser debido a que yo solamente escuchaba que alguien decía “la iglesia se queda con el dinero” o “había otra persona que decía el Papa es esto o lo otro” y yo también lo decía, qué miserable de mí, aún recuerdo que ponía canciones de grupos que parecieran satánicos o que al menos ofendían a Dios de alguna u otra forma.
¿Cómo puede ser que no me di cuenta? ¿cómo puede ser que viví siempre engañado? ¿cómo puede ser que tenía esa venda en mis ojos y no entendía nada de lo que el Señor me brindaba?
Todo lo que nos da el Señor, a cada uno le va dando gracias y uno ¿qué debe hacer? debe de usar esos dones que Dios nos da para servir, así es, para servir, no para servirnos, no para aprovecharnos de todo eso, no para ver solamente por nosotros, sino para servir.
Cuántas veces no lance críticas a la iglesia, no hacía mucho por acercarme a Dios iba a misa como siempre, estuve también en un grupo juvenil de la iglesia en el cual hacíamos oración y si participaba, pero mis ideas no estaban relacionadas ni enfocadas a las que Dios quería para nosotros, a lo que Dios quería para mí y aunque iba al grupo juvenil y siempre iba a misa pero siempre estaba hasta atrás en la puerta como diciendo yo no quiero estar adentro, como diciendo no entiendo qué sucede ahí; pero el Señor es grande y Él nos va dando la pauta para que comprendamos qué es lo que quiere de nosotros, qué es lo que nosotros debemos hacer.
Y lo que tenemos que hacer es simple, buscar primero el reino de los cielos y todo lo demás vendrá por añadidura, eso es lo que está escrito, yo por lo regular no digo viene en tal capítulo o versículo de la Biblia porque es solamente mi memoria, tengo una parte de memoria que se acuerda de las enseñanzas no de todo claro está, lo recuerdo como muchas historias entrelazadas.
Y eso es gran parte del camino que tuve desde entonces empezaba a hacer cambios en mi vida o al menos a tratar y pedirle a Dios que me ayude, porque sin la ayuda de Dios yo seguiría perdido, sino es que ya estuviera en el infierno, al menos ahorita Dios me da una oportunidad para que me pueda arrepentir y que pueda buscar el cambio de vida que Él quiere para mí.
Eso es básicamente lo que quería contar como el Señor tuvo misericordia de alguien miserable como yo.
Mi Señor Jesús, Tú lo eres todo, yo nada soy.